Preocupación existe en la actualidad por la aparición de casos de personas jóvenes, mayores de edad o enfermos crónicos, que han fallecido a causa de la influenza.

En conversación con Radio Austral, el químico farmacéutico de la Universidad Andrés Bello, Francisco Álvarez, señaló que “lo que está pasando en estos momentos no es algo nuevo, de hecho, a nivel internacional se ha reportado desde el primer brote de influenza A H1N1 en el 2009, que el 30% de los casos están co-infectados con bacterias como lo ha señalado el Centro de Control de Enfermedades  (CDC) de Estados Unidos”.

“El problema de la co-infección en los casos de influenza que estamos viendo, es que las complicaciones pulmonares de los pacientes están siendo muy graves y con un avance en el curso de la enfermedad muy rápido, que muchas veces puede ser letal”, agregó el especialista.

Una persona puede sentirse que tiene un resfriado normal, pero a los siguientes días puede convertirse en una enfermedad muy grave, con fiebre y dificultad para respirar o para hacer las labores diarias normales, “llegando al servicio de urgencia, muchas veces tarde, porque subestimaron lo que les estaba pasando. En muchos casos esto afecta principalmente a personas contagiadas, que son población de riesgo, y que no están vacunadas lamentablemente”.

Bacteria asesina

Alvarez indicó que en los últimos días se ha sindicado como bacteria asesina, al Streptococcus pyogenes, uno de los patógenos que se ha encontrado con mayor frecuencia como agente en las co-infecciones de los pacientes que se han contagiado con influenza.

Este patógeno puede encontrarse como parte de la flora que puede habitar en la nariz, garganta o la piel de los seres humanos, sin provocar enfermedad.

“El problema está cuando nuestro sistema inmune se ve debilitado, por ejemplo, lo que provoca la influenza, nuestras defensas bajan, y este patógeno que habita normalmente, se convierte en un patógeno invasor que puede generar distintas complicaciones como faringitis, infecciones cutáneas (impétigo y erisipela) y de tejidos blandos, sepsis materna, neumonía, endocarditis, meningitis y artritis”, explicó a Radio Austral.

Esta bacteria cuando se transforma en una enfermedad invasora puede tener una letalidad de entre un 30 a un 60%, por eso la preocupación, sobre todo si se llega tarde.

“El Streptococcus pyogenes no cuenta una vacuna específica, y cuando ya se identifica dentro de la infección tenemos que usar antibióticos de forma urgente como son la penicilina o clindamicina”, sostuvo.

¿Cómo podemos reconocer esta enfermedad tempranamente? Si la persona tiene fiebre, dolor de garganta o dolor localizado en la piel con enrojecimiento o ampollas pequeñas. Si ocurre esto consultar a su médico o centro de salud más cercano. Estos síntomas en combinación con la influenza pueden también manifestar cansancio, dificultad para respirar, cefalea o dolor muscular.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *